jueves, 27 de julio de 2017

Bocado de tele muy sabroso



Si todos los veranos son un drama en lo que a programación se refiere, el de este 2017 se lleva la palma. Las cadenas están muy perdidas, tirando de refritos o recurriendo a la ficción comprada en lote. De ahí que haya sorprendido, para muy bien, el estreno de EL COMIDISTA TV. Dudo mucho que sea el momento propicio para lanzar un proyecto así ni el horario de emisión más acertado, pero los pocos que estábamos anoche frente al televisor hemos podido celebrar su llegada catódica. Mikel López Iturriaga y su equipo habían logrado legión de fans en su blog. Tanto que las miradas de mandamases no tardaron en pensar en la fructífera traslación de su ingenio y contenidos de gastropotencial. La historia mediática acumula fracasos vertiginosos de fenómenos semejantes, porque no todos los formatos están hechos para la tele o sus protagonistas resultan desencajados al integrarse en la pantalla. No ha sido el caso, aquí el ‘chef’ comunicador y sus secuaces han cocinado un producto muy digno, rico en sabores y saberes. Cualquier espectador sin referencias previas caería atrapado en su menú, a base de un guión bien engrasado, la imagen de perfecto emplatado y un ritmo de degustación perfecta. Y es que estamos acostumbrados a programas de cocina prototípicos, con el guiso y el chiste como recurso, pero es un universo tan amplio y evolucionado que merecía su fuera de carta particular. El maestro de ceremonias es un Jordi Évole reinventado, capaz de moverse en la comida, como si de una sit-com se tratase, como en el guiño de entradilla a lo Gloria Serra, hecha carne viva en el súper.

Muy interesante apostar por un troceado top 10, vinculado al tema central, que supone una guía informativa y viajera, presentada en vajilla(s) de plata. El tono coloquial, muy humorístico, da una frescura sana, aunque hay momentos en que chirría. Encaja perfectamente en la inclusión de los reporteros o expertos, presentados cual youtubers de influencia aconsejable. Todos ellos, como el conjunto de protagonistas, generan un buen rollo muy auténtico. Sabemos que en la tele se tiende a exagerar de más. Incluso es de aplaudir que los entrevistadores no quieran comer minutos ni chupar más cámara (o cabeza de gamba) que la gente de la calle, un valor poco explorado. Todo el material y los recursos gráficos son de aplauso infinito, como para visionar en bucle. Trabajo minucioso y muy colorido, que atrapa y se diferencia del común de los espacios en parrilla, bastante planos y ramplones en este sentido. Cierto que en La Sexta cuidan más este aspecto formal. Las propias recetas cobran otra vida, con juegos como los zascas culinarios, que sirven de aprendizaje a la sartén. Otra estrella (libre de michelín, de momento) se merece la naturalidad de las transiciones entre temas, perfectamente encajadas, con sentido del entretenimiento. Este país tiene muchos creativos y muy buenos, otra cosa es que puedan/les dejen hacer libremente. El programa se ha rodeado de un elenco perfecto para sacar un platazo HD. Porque los contenidos de hoy no pueden entenderse como una tapa ramplona, necesitan alicientes de autor. En el par de programas de debut lo fueron la revisión de anuncios de glucosa infinita y mayor nostalgia o la charla con Ibáñez, el maestro de la ilustración. Sin olvidar las concesiones al petardeo, como el guiño a Raffaella Carrá, y la pandilla de locos bajitos, los peores críticos. Estamos hartos de ver cómo se explota una visión ñoña de los peques y no fue el caso, dejando que se expresaran y jugaran con la comida y su particular canguro. El referéndum tortillero, con o sin cebolla, fue un perfecto viral, para alargar el debate en casa y en los bares. Yo, con.

¡La cuenta! Pues la audiencia no ha sido del todo mala ("Azúcar" | 735.000 espectadores y 5,3% "Tortilla" | 849.000 espectadores y 6,8%), pero creo que es un programa que puede crecer cual huerto ecológico. Las buenas críticas, a lo TripAdvisor, seguro que animan a más comensales para las próximas semanas. Ojalá que en los despachos de la cosa televisiva vayan pidiendo mesa y haciendo hueco a propuestas tan apetitosas.

# SÍ · La tele más seria y solvente no tiene que ser la que más se tome en serio a sí misma. Aquí el tono ácido y divertido impregna toda la emisión. Tanto que el final es un gag con comentarios ficticios, debidamente señalizados, que arrancan una sonrisa.

# NO · Históricamente la época estival ha sido el principal campo de pruebas de los canales, pero considero que se trata de un producto muy potente como para rellenar un prime-time deslucido. Ojalá que pegue el estirón y sepan cuidarlo para que alimente a un regimiento. 

martes, 1 de noviembre de 2016

#TodosSomosChenoa



Anoche todos fuimos Chenoa. Ese corazón roto encima del escenario, el ex que intenta reparar un daño público, esa cobra que remató una historia que vimos nacer, sus palabras descarnadas de querer y una canción que era una declaración del piel con piel. ¡Qué tensión! Todo el concierto, mediocre en sus planteamientos, tenía sentido por este momentazo sin esconder. La organización lo sabía, cebándolo en los documentales previos y dejando el tema como dúo de oro, casi como final de los finales. Del silencio cómplice al llanto incontrolado, era difícil asistir a ese sueño del romanticismo hecho voces. Bisbal entró con una actitud entregada, enérgico y con ganas de saberse cerca de la que un día fue la mujer que robó sus notas de amor. Ella, en cambio, estaba como un bichobola, incapaz de levantar la mirada y entrar, como se merecía, en el subidón romántico. A nivel bocal su perfección era de sobra conocida, muy superior a la del resto de sus compañeros, salvo honrosas excepciones (Bustamante, Manu Tenorio y poco más…). Por un momento, volvíamos a aquella academia, a revivir una historia de dos, que era también un poco nuestra. Así que ahora, en la reválida, el imaginario colectivo esperaba un culmen espectacular. Y vaya si lo hubo.

El parón antes de la frase de cohabitar final, con el discurso del almeriense aumentaba la tensión. Sus palabras (“Siempre te he tenido mucho cariño y te tengo y te tendré”) parecían sinceras (“Que lo sepa la gente, por favor”), pero escasas y egocéntricamente erróneas (“Para mí ha sido un privilegio poder cantar conmigo”), ante una mujer que, públicamente, se había lamido sus heridas. La agitación posterior y el no beso, con ella zarandeada, carne de gifs y memes, fue un remate cruel. Seguramente, fruto de los nervios del momento. Fue entonces cuando a petición de él (“Di algo chiquilla, que no has dicho ná”) ella se desnudó, una vez más, por mucho que el contexto la tuviera en shock (“Es que me da vergüenza”) y tratara de escurrirlo diciendo que era broma. El “Mientras que hacemos el amor” dio paso a un abrazo sentido de Laura y a la pregunta de él (“¿Estás bien”). Unas risas y un beso al aire de la rotunda Chenoa parecían el broche perfecto, pero no. Fue entonces cuando ella procedió a su discurso (“Y para mí, que quede muy claro, también ha sido todo un honor cantar contigo, David. Te quiero mucho, lo sabes, y quiero mucho a tu familia, que está por ahí, le mando un beso gigante. Con todo el respeto y el amor del mundo. Os quiero muchísimo. Gracias. Y eso incluye a su club de fans, que son un amor también para mí. Todos mis respetos"). Quedó como una señora. Y siguió ahí, encima de esa pasarela nostálgica, cantando dos temas más, mientras las lágrimas, dicen, eran incontrolables. Podrá justificarse con la emoción del reencuentro, del volver a estar con los compañeros con los que un día firmó su triunfo. Aunque todos queremos creer que estaba con el disgusto de su vida y sin chándal en el que refugiarse. Las lentejuelas imponían ser artista y no persona, pero su corazón no entendía a estribillos. Sinceramente, ya lo pensábamos, pero anoche concluimos que la mallorquina no ha superado esta historia, que los Aves Marías fueron insuficientes para ella, necesitada de ese latir que la hizo más humana. Y tiene que ser un fastidio vivir algo así de forma televisada y con la novia recauchutada de tu ex aplaudiendo desde las gradas. Chenoa, atrévete a ser feliz, seguro que otro hombre te dará la vuelta incontrolada y susurrará como mereces.

Por lo demás, el concierto fue muy flojo en realización y sonido. Impropios para un evento televisivo tan esperado. Lo de Juan Camus no tiene nombre, su afán de protagonismo venía a tapar su falta de talento artístico. Que en ‘Mi Música es Tu Voz’ no cantara su frase fue cutre. Los estilismos eran una regresión a la incredulidad que provocaban sus looks de cada lunes, quince años atrás. Vestidos inadecuados para un directo, cual pretendidas divas low cost, incluso maquillajes de noche de Halloween. Si pretendían dar miedo, lo consiguieron. La presentación de Verónica a Alejandro Parreño, (“No es un musicazo...”)un ¿lapsus? de la emoción, del que ha querido excusarse. En cuanto a Rosa López, se ha convertido en un juguete roto. Ha perdido voz en el camino, seguramente de tanta clase e imposiciones de una industria que jamás la permitió ser ella misma. ¿Resultado? Una voz enorme apagada, poco a poco, sin éxitos que resaltar. Que su única canción en solitario fuera ‘Europe’s living a celebration’ lo dice todo. Y en la suma, más de uno de los dieciséis debiera verse un poco ‘La Voz’ y darse con un canto en los dientes. Porque vaya suerte tuvieron de formar parte de un fenómeno sin precedentes, musical y catódico. De ahí que las quejas de más de uno en los tres programas previos sobraran. Humildad y gratitud. Que seguro los mandamases explotaron su filón, pero ellos sacaron mucho y más de ser protagonistas de esa corriente única llamada Operación Triunfo.

# SÍ · Cuando se hacen bien las cosas, llegan a la audiencias. Me refiero a su momento, cuando el formato, con una esencia limpia y del todo artística, conectó con los espectadores y dio paso a un acontecimiento inolvidable. Ahora nos han devuelto a ese momento, hemos viajado a nuestra realidad de entonces y hemos revivido instantes únicos.

# NO · Este no es de sorpresa, pues me esperaba una audiencia mucho más millonaria. Recuperando, de alguna manera los datazos históricos del 2001. Anoche el concierto fue visto por una media de 4.149.000, logrando un buen 27,5% de cuota de pantalla. La cobra se elevó hasta casi los 4.800.000 espectadores. Es cierto que la actual desfragmentación de la programación complica barrer como entonces, pero la competencia de Antena 3 y Telecinco se había retirado de la batalla, optando por no emitir capítulos de estreno de 'Mar de Plástico' y 'La Que se Avecina'. Eso sí, en redes sociales fueron protagonistas absolutos. 

viernes, 29 de abril de 2016

Destalentados de brilli-brilli



Mira que lo intenté, incluso alguna noche de sábado, de sofá y manta me entregué al directo de GOT TALENT ESPAÑA, pero en ningún momento me cautivó del todo. Su gala final fue un más de lo mismo, lo que tanto prometía se quedó en algo descafeinado. La audiencia no acompañó a un show que pretendía ser un acontecimiento nacional y quedó relegado a fiesta de fin de curso en plató espectacular, iluminado a todo lujo. El cambio a miércoles se las prometía arrollador, pero los platos y los chefs protagónicos pudieron más. Hasta las reclusas más amarillas ganaron en número de espectadores. No sé yo si Simon Cowell hubiera tenido una cara aún más de circunstancias de saber este escaso éxito. Su guiño a Jorge Javier me resultó un tanto simplón y más el juego que el presentador quiso dar con sus compañeros. Precisamente el hombre salvamizado y sus televisivos adyacentes, Eva Hache, Edurne y Jesús Vázquez eran la principal atracción de este invento. En mi opinión han estado correctos, pero demasiado consentidores y poco exigentes. En definitiva, ¡unos blandos! Tengo la sensación que hace años que agotamos los talentos más llamativos y sorprendentes, acumulamos tantos formatos que los castings se complican. Quizá el bucle infinito de TÚ SÍ QUE VALES fuera el principio del fin, aquellas ediciones encadenadas de Ristos, Corbachos y José Luis Morenos. ¡Qué recuerdos de lo cañí! El caso es que pocos números de la noche final se salvaban, especialmente los acróbatas. Las votaciones del público fueron muy discutidas en las redes. Mi sensación es que tuvieron problemas en realización con los rótulos telefónicos y no mostraron en igualdad de condiciones los de unos y otros. El resultado fue que pasara a la final finalísima una cantanta de grillo en la garganta. Una mala copia desnaranjada, que gritó y gritó, provocándose casi unas contracciones. Su embarazo se cubría en una suerte de brilli-brilli que aparecía en otros tantos estilismos. Mal.

Las escenografías pobres y el cuerpo de baile parecía acompasado a tiempos y otros sin ganas de siquiera moverse. Lo que más me gustaba, sin dudarlo, era el pedazo de escenario y su iluminación perfecta. Tristes las proyecciones, algunas del todo infantiles o creadas para los años 90. Pero me imaginaba llenar de vida ese espacio con espectáculos de los que te dejan sin palabras. Lo consiguieron por los aires el chico y la chica que se jugaban la vida en manos del otro. Una confianza bien construida, en el caso de él quizá más sencillo que el haber ejercido de actor de cine para adultos, amantes del músculo y los trípodes. Pero se quedaron fuera tras las votaciones telefónicas. Siempre me gustó el pianista, pero pensando en lo que se ve en ediciones internacionales dudaba que pudiera llegar a proclamarse campeón. Al final fue la voz de la hiperbólica Cristina Ramos la que mereció el premio talentoso. Quizá en LA VOZ hubiera pasado las audiciones a ciegas y poco más, pero aquí congratuló a todos. Su maquillaje en azules era un punto y el vestidazo lentejuelíl a la vez que transparentoso era otro ejercicio de madame escénica. Poco más que decir de un programa que ha pasado sin más, generando una continuidad en la noche de los sábados, muy perdida en los últimos tiempos de Telecinco. Ahora pretenden mantener ese espíritu farandulero con el LEVÁNTATE ALL STARS, pero viendo los avances y promos, mucho dudo que sea un acierto. Pocas voces buenas, mucha concesión a la prensa rosa, salvando a mis adorados Alaska y Mario y al siempre eficaz Jesús Vázquez. Veremos si ahí hay talento de extrarradio o de barrio de Salamanca. En cuanto al género talent, la anunciada segunda edición deberá mejorar mucho y más para ser realmente solvente. He dicho. He visto.

#SÍ · El número de apertura de Santi Millán, cantando como lo que es, un showman. Su elección como presentador ha resultado un acierto. Ha demostrado cercanía con los participantes y ese punto pícaro que se agradece. Así como novedad, porque en Mediaset ya sabemos que multiplican rostros en programas.

#NO · Me pareció fatal o peor que como cierre no repitiera actuación la ganadora y recurrieran al vídeo. Tenían que haber evitado el meter el coche del premio a plató y recuperar el piano para su número. Perdió toda la gracia  y espontaneidad del momento. Fallo garrafal. Simon di algo.

martes, 26 de abril de 2016

La Embajonada de Bertín



El golpe de efecto de Antena 3 de estrenar en lunes LA EMBAJADA no pudo salir mejor. Y eso que su promoción tampoco me pareció excesiva, pero creo que empezar la semana con ficción es una buena estrategia. Datazos históricos de LA QUE SE AVECINA o MAR DE PLÁSTICO en la misma ubicación así lo demuestran. Sin duda, la competencia con MI CASA ES LA TUYA, de Bertín Osborne, se antojaba más reñida, pero el folclórico hispano/panameño cambió de cadena en horas bajas. Creo que no le acompañó el relativo tirón a la baja de sus invitados. Ágatha y Pedro J. tendrán palmeros, aunque suman más detractores. Así que ahí Telecinco no empleó bien sus cartas. Veremos si aguantan el embiste o se ponen nerviosos y vuelven al jamonero a los miércoles de éxito público. Está la parrilla un poco revolucionada, arañando puntos de share y provocando infartos en el enemigo. ¿Qué pasará en los próximos días? Puede suponer desde la cancelación de VIS A VIS a un baile imposible de formatos, estrellas y horarios. Si a eso le sumamos la irrupción de TEN y DKISS, el panorama audiovisual está que echa humo y los espectadores plácidos en su sofá, disfrutando de una oferta cada vez más variada.

Tras este breve contexto catódico, dedicaré palabras a LA EMBAJADA. Desde aquí reconozco mi admiración Bambú y sus ficciones, siempre con una factura y unos elencos muy sobresalientes. El punto de partida de la corrupción se antojaba perfecto en la coyuntura político/social que atravesamos. Vestir el relato en la diplomacia, con personajes que transitan de la ambición a la aparente inocencia, me resultaba alentador. Aunque visto el primer capítulo creo que han caído demasiado en el folletín, nunca mejor dicho. El abuso al recurso sexual en las tramas, sinceramente, sobra en muchas de ellas. Hay tanto que trasladar al espectador para posicionarse en el relato, que considero se perdieron en lugares comunes y placenteros. Eso sí, con una fotografía muy buena, en la que el ojo no siempre se deja engañar. Pasa como en EL PRÍNCIPE, el chroma suma, pero también da el cantazo. En cuanto a los actores, soberbio Raúl Arévalo, que no da puntada sin hilo en ninguna de sus interpretaciones. Qué decir de Belén Rueda, que no podemos esperar más de ella… Esa cara hierática en cada plano me ‘sobre-enconge’. La mismo cuando se entera de una supuesta infidelidad de su marido, que en el momento en que unos muchachos intentan agredirla sexualmente o cuando se pierde en los brazos insinuantes de Chino Darín, todo un descubrimiento. Aporta luz y novedad, algo que se agradece en nuestro panorama interpretativo. Como lo son las presencias de Abel Folk, Alicia Borrachero, Megan Montaner o Ana Gracia, la mitiquísima Berta de MOTIVOS PERSONALES. No me convencen nada Melanie Olivares, ni mucho menos el abigarrado Carlos Bardem. Y curioso me resultó el reencuentro adolescente de Maxi Iglesias y Úrsula Coberó, que parecía más bien un flashback de FÍSICA O QUÍMICA y sus personajes Ruth y Cabano. Amaia Salamanca se merece un capítulo propio, con su peluca en grana incendiado y esos dejes que se repiten en cualquiera de sus papeles. Rosauro podrá estar orgulloso de su Cata particular.

Me gusta que nos trasladen a Tailandia, con el contraste entre los nativos y los españoles, demostrando nuestro carácter altivo y no siempre generoso. ¡Vaya imagen!, dirán muchos, pero ya es hora de asumir lo que somos. El recurso al viaje temporal, desde el juicio del presente a la acción en la embajada y los tejemanejes un año atrás, dará mucho juego. Así como el rompecabezas de personajes, intrigas y dobles lecturas. El espectador agradece formar parte de esa curiosidad, amando a unos y queriendo enviar a los infiernos a otros. Veremos cómo avanzan las tramas y las caras de Belén. Así como su corte de pelo que, a mi juicio, echa años encima a la oxigenada actriz. Aunque a su personaje parece con que el argentino le eche algo más que una mirada basta y sobra. ¿Echará Bertín el resto y se entrevistará a sí mismo como protagonista de la actualidad fraudulenta? ¿Cambiará Vasile de estrategia y enfrentará a los vecinos de Montepinar con los embajadores corruptos? ¿Las chicas de cárcel se quedarán sin mono amarillo? ¿Tendrá Belén Rueda una cita no a ciegas en el restaurante de Sobera con su yerno interpretativo? ¡Cuántas dudas en el aire! ¡Todo por la audiencia!

#SÍ · El propio contexto, nuevo en nuestro catálogo de ficciones. Presentará una serie de historias que aunque no empaticen directamente con la audiencia, asegurarán mucha ‘chicha’.

#NO · Las pausas larguísimas de Publicidad, que rompían el ritmo. Aunque tardó en entrar el primer corte, siendo un estreno esperaba que hubieran cuidado más este aspecto y no se alargaran 7 minutos.

jueves, 21 de abril de 2016

El Príncipe DEP



Desde anoche, millones de espectadores se van a quedar muy huérfanos televisivamente sin EL PRÍNCIPE, Fátima, Morey, Fran, Faruq… O lo que es lo mismo, la historia a la que han dado vida Hiba Abouk, Álex González, José Coronado y Rubén Cortada, entre muchos otros. Me enganché a sus tramas desde el primer capítulo, por controvertidas, novedosas, románticas, impactantes. Desde  su productora, Plano a Plano, supieron hacer una mezcla perfecta de la intriga a la violencia, fusionada con el amor imposible y los momentos más pasionales. Un cuento reversionado, con malos muy malos y buenos no tan buenos. Presentando, en la superficie y en el fondo, una cultura apenas retratada hasta entonces en nuestra ficción. Las interpretaciones no serían dignas de Oscar, pero tenían esa carga de verdad necesaria que llevaba al espectador a empatizar rápidamente. Considero todo un acierto que se limitaran a contar la historia en dos temporadas, alargando eso sí la segunda y dividiéndola, para amortizar en términos de audiencia. Supongo que Mediaset se esperaba romper todos los techos de éxito, aunque al final no ha sido para tanto, pero un 29,2% de share y 5.213.000 espectadores indica que había interés por descubrir el desenlace. Las redes sociales bullían anoche en cada escena de acción, con las muertes in crescendo y la violencia que se respiró durante el capítulo. En todo momento, los responsables comunicaron la grabación de cuatro finales, guardando bajo llave su elección final, pero considero que han sido fieles a la narración y, desgraciadamente, el llanto tenía que marcar una serie así. Disney y Hollywood nos han inoculado la idea de los happy endings, pero la realidad es otra cosa, más cuando está marcada por un fanatismo como el que vertebra todo el desarrollo argumental.

¡ATENCIÓN, COMIENZAN LOS SPOILERS! Puede que a estas alturas no sepas qué pasó, por eso en ti está seguir leyendo o no. Difícilmente habrás sorteado los comentarios a la contra, la decepción de los fans, la desilusión de los defensores del amor, por encima de todo, incluso de un terrorista despiadado. Sí, la muerte de Fátima resultó descorazonadora. Casi en el último plano, una tanda de disparos descontrolada tuvo que acabar impactando en su cuello. Khaled no podía permitir que la pareja de enamorados, cómplices y amantes perfectos, terminaran felices, superando todo el surrealismo yihadista. Así que acabó con la vida de su esposa, mientras el adonis de Javier Morey tuvo que quitarse la camisa/camiseta por última vez, en pro de un torniquete, que resultó insuficiente. Se escapó la vida de la bella, con discurso épico de romanticismo y beso eterno, como sello de lo que fueron el par de dos más tormentoso. Poco antes Fran, el señor Coronado, remató al malo de la película serie, en su último estertor antes de morir. Todo el capítulo fue una sucesión de tiros a tropel, sangre hiperbólica, llantos desconsolados. No era fácil de consumir desde casa, como no lo son las noticias reales que inspiraron esta fantasía trágica. La factura de este Príncipe estuvo siempre marcada por los colores intensos del barrio ceutí y el recurso tecnológico a escenarios a lo grande. El ojo había momentos en que no se dejaba engañar. Por eso se agradecía el realismo de los exteriores, como el pantano en el que recrearon la escena de cierre. Con recurso al dron para contextualizar la despedida de piel con piel, la vida frente a la muerte. Alejando al espectador en un momento tan íntimo. Insuficientes me resultaron las escenas de título de crédito, cerrando todo el contenido, pero asumo su función narrativa. Ese mirador con ‘el Príncipe’ solo, vacío, esperando que ‘la Princesa’ apareciera milagrosamente. Pues no, nos quedamos con las ganas. Y la duda de si de será LA VERDAD la heredera de este fenómeno. ¿Podrán los abdominales de Jon Kortajarena superar a los de Álex González? Esperamos la batalla. Mientras, ya anuncian un pack de toda la ficción con los finales no emitidos. Todo sea por el negocio. Por mi parte, no caeré en ese Marketing. Y desde estas letras digo para siempre: Adiós, Príncipe, adiós.

#SÍ · El especial previo y posterior a la emisión, con los comentarios del elenco, los técnicos, asesores y demás equipo daba interesantes datos a los amantes de la cosa televisiva. Detalles de making of que permitían comprender el desarrollo de las grabaciones, especialmente las complejas. O las despedidas de los actores y actrices de sus planes de rodaje, humanizando un trabajo que ha resultado perfecto.

#NO · Me pareció abusiva la Publicidad, pero entiendo que era su gallina de los huevos de oro. Pero podían haber cuidado un poco más los cortes y evitado el anuncio dramatizado de las depilaciones, que ciertamente sobró siempre.

sábado, 16 de abril de 2016

Este mando no funciona



Un programa de tele sobre el consumo de la tele, con las reacciones de los espectadores. A priori parecía interesante, pero una vez visto AQUÍ MANDO YO, se me ha quedado en un quiero y no puedo. Su concepto interesante se pierde con un casting desigual y poco creíble. Empezando por el estilismo de los televidentes. A esas horas de la noche, porque los programas que ‘veían’, en su mayoría eran de avanzado prime-time, ¿no se ponen en pijama para ver la tele? Se pierde toda la naturalidad en lo que quieren contar, porque la identificación no llega a ser realista. Como las posturas en el sofá, todo muy estudiado para los tiros de cámara. Entiendo que no sea fácil, pero podían haber planteado unas grabaciones no tan premeditadas. El efecto de autenticidad se lograría con cámaras ocultas, a lo GH, con mucho filtro de edición, pero captando ese realismo del comentario espontáneo. Salvo un muchacho gaditano en calcetines y ropa cómoda, al que sólo le faltó rascarse sus machos, el resto me pareció de catálogo. Estéticamente me gustaron los hipsters de look Star Wars, la pareja indie frikista (él, Borja Nieto, catódico histórico y articulista con latido en la Cuore) o las amigas gallegas (una de ellas, @percebesygrelos cómica de escenario y puntazos a lo Yu). Esas concesiones a ciertos personajes de reputada conexión me sobraron. Hay mucho anónimo digno de plano. Como lo fueron los recursos al suequismo decorativo, desde el cuadro de Audrey Hepburn a las lámparas low cost. ¡Viva España y nuestras ínfulas de interioristas!

La elección de las imágenes protagonistas también se me quedó pobre. Pasan muchas cosas en una semana y aquí el mando filtró a la baja. Demasiado énfasis en el fútbol, cuando ya habían cubierto esa pasión de pelotas. Ciertamente, la ausencia de productos de Mediaset limita y mucho su juego. Porque, siendo realistas, los auténticos fenómenos de cotillismo, chascarrillo y comentario están en las pantallas de Vasile. Esta semana con el estreno de QUIERO SER MONJA, la final de GHVIP y las batallas de sus estercolero stars hubieran llenado la escaleta. Con semejante material haría un algo parecido para abofetear a Antena 3 y su intento de espectacularizar a la audiencia como sujeto activo. Internacionalmente el formato funciona como un tiro, pero aquí presiento que la estrategia de programación va a cavar la propia tumba de los dueños del mando. Un programita breve, como es, escorado en viernes, pasando muy desapercibido, con titanes como el SÁLVAME DELUXE y JOSÉ MOTA me resulta un auténtico suicidio. Yo lo dejaría en una sección más de ZAPEANDO, porque reconozco su punto de interés, pero no su entidad propia de éxito. Tampoco me convence la elección de Micky Nadal como narrador, porque su personaje televisivo hace tiempo que se comió su credibilidad. Y aquí está bien ponerle humor, pero su carga pienso que no suma. Antena 3 tendría que reaccionar y plantear los viernes un show interesante, ya que TU CARA ME SUENA aún tiene meses de parón. Si fueran listos se buscaban un gran formato a lo Ellen DeGeneres y conseguían un golpe de efecto. Eso sí, en directo y con un conductor/a que tenga muchos registros. Y no, no pienso en quienes ellos siempre piensan: Manuel Fuentes y Arturo Valls. Que se esfuercen un poco y hagan del mando un aparato olvidado, porque su propuesta enganche sin remedio. Y mientras, que las abuelas de AQUÍ MANDO YO sigan fieles a sus perlas y esos pintalabios que sobrepasan las comisuras de los mismos. Hablando de pretendientes pesados que llaman sin parar, para mí el auténtico gag de la noche.

#SÍ · A la innovación, el formato busca más allá de lo visto, rompe convencionalismos y pone en primer término al auténtico protagonista de la cosa televisiva, el espectador.

#NO · A las dudas que entran al ver el programa, no se percibe realismo en la disposición de las familias en sus salones, especialmente por su lenguaje no verbal, sus estilismos y las propias reacciones que parecen estudiadas. 

viernes, 15 de abril de 2016

Víptimas del exceso


fotografía | Telecinco

Son tantos años de televisión sin filtros que una gran masa de espectadores se ha aficionado del todo a contenidos que transitan de lo vulgar a lo surrealista. Especialmente cuando hablamos de realitys y su concepción por parte de Mediaset. Nunca hablaré de televisión basura porque, como profesional, reconozco el trabajo de compañeros que se esfuerzan por sacar adelante el más inverosímil de los encargos. Las facturas no esperan, ni entienden de share. Me cansa el fenómeno del arrastre entre programas, la retroalimentación de personajes (de dudoso nivel, en la mayoría de casos), la reiteración de formatos… Que lo próximo sea GH17, considero que dice bien poco de nuestro consumo televisivo. Admiro el formato por muchos motivos, pero creo que nuestra tele necesita respirar con otras propuestas. ¿La gente no se cansa? ¿Necesita ejercer ese voayerismo en bucle? Los perfiles que habitan cada año la mediática casa se vuelven más previsibles, las ansias de bolo y fama transpiran por cada poro de los concursantes, sedientos de encierro. Me llama la atención cómo los espectadores, el primero yo, caemos en esa necesidad de saber, hasta los detalles más íntimos, colándonos por la mirilla en HD y pulgadas infinitas. ¿Significa que tenemos vidas muy tristes y vacías al necesitar estas dosis de lo ajeno? Si es así, me doy pena.

Este preámbulo no es más que una reflexión de un éxito que se supera edición tras edición, con unas mentes capaces de retorcer mecánicas, introducir originales novedades y generar un punto de giro tras otro. Anoche concluyó su versión VIP, con Laura Matamoros como ganadora. Merecedora, en mi opinión, porque siendo una ‘hija de’ desconocida para el público, ha logrado ser auténtica. Malhablada, temperamental, emotiva, estratega, cotilla hasta el extremo, muy en la línea de su predecesora, Belén Esteban. Parece que representan a un modelo de mujeres hechas a sí mismas, que cuentan con el favor del público. Que arrebatara finalmente la victoria a Carlos Lozano así lo demuestra. El presentador estaba demasiado crecido, en Guadalix y más en plató. Pero se lleva un premio más gordo, programa asegurado en el grupo (dicen que podría ponerse al frente de ‘Granjero Busca Esposa’; tranquila Luján, que de ninguna manera te hará sombra) y, de paso, colocar a su pesada ex (adjetivo light). No me gustó el desarrollo de la final, porque siempre defenderé la visión purista de este despropósito multicámara. Ahora a los ‘inquilinos’ les desborda la información del exterior, provocando tramas y desestabilizando a estas cobayas ‘previopago’. Aún recuerdo a Ismael Beiro salir de la casa y llegar a la realidad, como una bofetada de aire muy pesado.

Lo de anoche, con grabación previa de la salida de la casa, me pareció una escenificación de un duelo pobre. El elemento hogar catódico se perdió en pro de ganar votos en los últimos minutos. Las palabras que se repartieron eran indignas de un prime time, de pésimo gusto y dignidad ¿VIP? Jordi González, como siempre, estuvo perfecto en su papel de mediador, con sus entonaciones dramáticas y ejerciendo de maestro de un circo indomable. Aun así, este año le he visto más blando, faltaron grandes dosis de su sarcasmo imprevisible. Con el plantel de Rosas Benitos, Raqueles Bollos, Pequeños Nicolases... ¡Canelita fina! La audiencia estaba asegurada, pero aún así la final ha tenido menor rendimiento que las tres anteriores, también conquistadas por mujeres poderosas. La joven sobrina de Mar Millonaria Flores es la presa del momento, ocupará minutos, páginas, pódiums de discotecas y protagonizará enfrentamientos, llenando las arcas propias y familiares, de su archienemiga casi mamá postiza, del supuesto hermanastro más corto que Marianico. Perezón máximo. Por suerte, el mando tiene más botones que nunca y quien quiera ser víptima de estas emisiones, que busque ayuda. O se descargue Tinder, en caso de soltería irresoluta.

#SÍ · El equipo de profesionales de Zeppelin, por aguantar lo indecidible de semejantes personajes y por su talento. No cualquiera logra sacar oro de un formato así. Me gustó, especialmente, la rueda de prensa de los finalistas con medios especializados en televisión. Aunque fuera un griterío y hubiera demasiados egos entre cuatro paredes.

#NO · El programa ha tolerado actos de violencia verbal y amagos de física que considero tendrían que haber penalizado. Eso es propio de un ¿Very? ¿Important? ¿Person?

miércoles, 13 de abril de 2016

‘El Caso’ es que me gusta



Estoy muy alejado de la programación de la televisión pública. Hace tiempo que no entiendo los criterios sin sentido, las decisiones políticas que han hecho que pierda objetividad, modernidad e innovación. Añoro los espacios de Santiago Tabernero, esos ALASKA Y…, tan bien guionizados por Paco Tomás y Félix Sabroso, rompedores, irreverentes, actuales. Como mucho salvo los OCHÉNTAME o VIAJE AL CENTRO DE LA TELE, porque su archivo es una mina. Muy recomendable volver a ellos, aunque sea A LA CARTA. Pero hace unas semanas, haciendo un zapping tonto, descubrí EL CASO, la nueva serie de la productora PLANO A PLANO, de César Benítez y Aitor Gabilondo. Había leído sobre ella, pero me daba, ciertamente, pereza. Así que no fue como con otros estrenos, que afilo el mando y la hora para no perder detalle desde el inicio. Aterricé sin querer en su primera historia y me quedé atrapado. Su factura está muy bien resuelta, ese aire vintage tan VELVET, aquí con intriga y un elenco actoral que, a mi juicio, supera al de Antena 3. Y eso que nunca he sido muy fan de Verónica Sánchez o el aquí enjuto Fernando Guillén Cuervo, pero dan una naturalidad entre decadente y chic a sus personajes, por no citar al resto de secundarios, muy realistas, acertados hasta en los pequeños detalles. Puede que ser periodista me conecte inconscientemente con lo que cuentan, aunque yo nunca he investigado sucesos de tal modo, sin escrúpulos y con una dosis de imaginación infinita. Esa María Casal ejerciendo de diva, esa trama gay (también muy VELVET) de dos chicarrones de amor a la contra (qué parejón el de Raúl Tejón y Marc Clotet), esa misma Natalia Verbeke divertida y perdida entre el ángel (que sube demasiado a los infiernos) y el demonio despreocupado, volcado en sus reportajes.

Me gusta que muestren cómo se maquetaba a la antigua, el sonido de las máquinas de escribir en plena inspiración periodística, la sobreimpresión en pantalla de los titulares impulsivos y amarillentos… Esta productora sabe lo que se hace, porque han dado a sus diferentes productos una personalidad muy concreta. Aquí las audiencias no acompañan, menos ahora con el titán de LA QUE SE AVECINA o el datazo de Cristiano Ronaldo y sus compañeros en remontada. Finiquitarán la temporada y seguramente la entierren en un cajón. Y a mi juicio será un error, porque TVE necesita series así, que derrochen autenticidad y hagan partícipe al espectador. Lo consiguió con LOS MISTERIOS DE LAURA, maltratada aquí y alzada en EE.UU. (soy fan de la versión americana con Debra Messing). No entiendo que retomen una segunda temporada de OLMOS Y ROBLES, flojita, flojita, y dejen en el camino historias como ésta. ¡Qué articulazo escribiría Margarita Landi! La recuerdo de niño en los platós, con todo su misterio. Pero aquí, en carne nostálgica con la maravillosa Salinas, esto quiero decir Blanca Apilánez, me parece un regalo para el teleadicto. En sus tramas hay romanticismo, pero con cuentagotas, saben dosificar el desarrollo argumental y cada caso consigue atrapar. Como el asesino múltiple del rosario que pulula entre los planos y vuelve del pasado para martirizar al bueno de Jesús Expósito. Mientras el atontado Peluso no se entera de nada, sólo de lo que le hace sentir la niña bien de aspiraciones escribanas. ¡Me encanta! Con ganas de leer el nuevo número. Y ya pueden matarse los vecinos de Montepinar, los vascos/andaluces condenados a entenderse o Pedroche Express, que no pienso faltar a la rotativa televisiva. Si me haces caso, da una oportunidad a la serie, ¡te gustará!

#SÍ · Las recreaciones de los asesinatos o sucesos fatales, con la pareja de protas observando el momento desde dentro, para escribir así una mejor crónica.

#NO · La interpretación de Antonio Garrido. Me gustaba más como presentador. Aquí está excesivo en su hijoputez, entiendo que por exigencias del guión, pero acaba resultando hasta paródico. 

martes, 12 de abril de 2016

El desquite del Top (Dance)



Vuelvo a abrir este diario, años mediante, porque la televisión me apasiona y necesito compartir mis opiniones sobre los estrenos y habitantes de la pantalla amiga. Necesitaría una tertulia diaria con buenos amigos tan teleapasionados como yo, para ponernos al día, rajar sin límites, proponer cambios, fantasear con formatos… Quizá algún día. ¿Quién sabe? Hasta entonces me limitaré a teclear sin censuras sobre todo lo que veo (que bien sabéis es mucho. Puede que demasiado). En esta reentré será el nuevo formato de Antena 3, TOP DANCE, quien ocupe mis palabras catódicas. Precisamente, es una vuelta del baile a nuestros canales, después de fagocitar el entrañable FAMA, ¡A BAILAR! Desde que se anunció la compra de este talent por parte de Atresmedia, el imaginario colectivo volvió a las sobremesas de Cuatro y tantas coreos inolvidables de Vicky, Sergi, Lourdes, Quique, Carol, Hugo, Erick, Mery o Ariadna. ¡Era otro nivel! La frase que acaba de pronunciar mi hermana, fan fatal de aquellos tiempos, es el mejor reflejo de lo que nos deja este nuevo programa. Poco dance y menos top. Siempre defenderé el directo como símbolo de la televisión viva, que apasiona y genera endorfinas, clave en este tipo de propuestas. Las dos primeras galas de casting estaban carentes de todo eso, se antojaban como una fría sucesión de candidatos, perdidos en un escenario enorme. Se perdían, a su vez, sus pasos en semejante escenografía, demasiado oscura. La realización tampoco ayudaba a apreciar el talento, los planos no eran acordes a un show de danza. La productora Boomerang tira demasiado de su gallina de los huevos de oro (cada vez menos rentable), LA VOZ, para repetir muchos de sus planteamientos.

El jurado me resulta flojo, con dos gallitos verborreicos (ellos) y una desdibujada Cruz central, sin brillo personal. Su propia Cruz. En cuanto a los bailarines, demasiado perfil repetitivo, buscando el vídeo fácil. Esperaría de una audiencia sabia valorar Talentos, en mayúsculas, no historias de reality con patas (flexibles, eso sí). Antena 3 vuelve a apostar por un Manel Fuentes que me resulta fuera de lugar, con su canturreo y tono irónico, perfecto para TU CARA ME SUENA, pero chirriante en este formato. La cadena no acaba de encontrar su propio Jesús Vázquez, un profesional todoterreno, que empatiza con los concursantes y conquista a los espectadores. Aspiro a que la Academia, los directos, los bailes en dúos, los retos eliminatorios sirvan de atractivo y enganche. El liderazgo este par de lunes me resulta insuficiente. Recordemos que es el día de la semana con mayor consumo televisivo y frente a propuestas poco exitosas en la competencia, los datos no terminan de convencer. Que las audiencias están fragmentadas, que el consumo ha variado, que el 20% de share es casi un milagro, compro todo eso, pero se espera de una producción así un arrastre social que no acabo de ver. Si miramos atrás, históricamente Antena 3 he pecado de apuntarse tarde a formatos, sin éxito. Especialmente en terreno de telerrealidad. Desde EL BUS, ESCUELA DE ACTORES, el propio PEKÍN EXPRÉS o el DOS DÍAS Y UNA NOCHE, de Susanna Griso. Creo que deben apostar por su identidad propia, ahora bien definida en la ficción de calidad, y buscar la línea de programas que reflejen sus valores esenciales: blancos, familiares, actuales. La actualidad funciona en el grupo y yo recuperaría esa línea grandes concursos que tantas alegrías dieron en su época, o formatos de directo con protagonistas del momento. Un comeback de Nieves Herrero, pero versión 2016. No daré más ideas sin contrato de por medio. Mi baile tiene todo que ver con la pasión por un medio que me atrapó desde niño. Aún no he encontrado mi coreografía perfecta, pero me temo que tampoco la veré en este TOP DANCE. Lo siento Busta.

#SÍ · El ascensor que lleva de la Academia a plató, como elemento industrial, innovador, incluso elemento simbólico perfecto, del cielo al infierno o viceversa.

#NO · El elemento pulsador del público no termina de convencerme, porque creo más en las votaciones reales de la audiencia. Una vez más, ¡directos, directos y directos!

jueves, 26 de junio de 2008

Malas gestaciones, peores emisiones



Que el opio del pueblo en forma de esférico acumule masas y masas de humanos ávidos de una red colada, dice poco de este país. Más cuando hay productos, bien llamados así, que merecen un reconocimiento real de la audiencia y pasan con penas y escasa gloria -cuando no es ninguna- por nuestras parrillas. Nada que ver con las de quemas veraniegas, tintos de veranos y kilocalorías en alegría, por mucho que unas y otras echen humo. O algo más que eso.

El motivo de esta misiva, lejana en el tiempo de la última, y sin más consecuencias en la vida de Anita O que soportar cómo su ex chulazo o maromo de cabecera -el mismo que te pone mirando a Cuenca- tendrá un personaje fijo en el engendro continuista de la fea reconvertida, que pierde la A del nombre para ser una ladie BE rubiatón y con ansia de luces. Y no de esas que se encarecen con la crisis en porcentajes proporcionales a la silicona de la estirpe chochifamosi. No. Penas de verdades. Que alteradas o no configuran el hiperrealismo patrio.

Pero retomando el sentido de este texto carente del mismo, en estos tiempos de ausencia catódica vía blog, que no en persona, porque bastantes horas de tele corren por mis venas, mujer... Me he dado cuenta de lo ingratos que somos los televidentes patrios. Los nuevos canales de ámbito creciente, esto es Cuatroº y La Sexta, se empeñan en regalarnos series fetenes como Dexter, Betty, Californication, Me llamo Earl... y no correspondemos en la medida de sus posibilidades. Aunque me temo que en las más generalistas, léase Telecinco, La 1 y Antena 3, tampoco el invento de su emisión salvarías las naves. He ahí el caso fatídico de Mujeres Desesperadas, que sigue como una ficción residual en La 2. Un contexto impropio. Al igual que para Perdidos. ¿O no?

Creo que el Norte de las cajas tontas o no lo perdimos hace tiempo. Más ahora cuando se tolera que a una señora muy ella misma le regalen 100.000 euros del ala por confesar que ha deseado la muerte de su suegra, en ese engendro de verdades a medias o mentiras y gordas que presienta 'Ladie Higuiene Dental Externalizada'. Algo debe cambiar. El mando, la programación, nuestras mentalidades... Qué se yo, pero no se puede perder la oportunidad de degustar lo bueno en favor de lo detestable, estercolérico y bazofial. He dicho.

domingo, 1 de junio de 2008

Anita Ooooooo



Qué tremenda que es la intrahistoria de la televisión y el famoserío. Es como un cuadro eléctrico siempre interconectado y con peligro de ruptura de cables y ficciones. Esta semana, sin duda, todos hemos asistido entre lo hilarante y lo patético al episodio de 'Ana Obregón y los matones de Miami'. No tiene guasa, que no, pero es triste que a estas alturas de partido mediático historias de esta índole aún se produzcan. Quizá en el calentón del momento la mamá bióloga, temerosa de que el culo de su hijo fuera vox populi -el suyo lo es cada verano y no precisamente por su tersura- corrió al teléfono y en un mano a mano violento y homófobo quiso pedir mamporros previopago para Jaime Cantiazo -ese yerno ideal que con unos morados y una dentadura imperfecta perdería toda su esencia-.
Ahora la justicia tendrá que poner los puntos sobre las íes en este presunto delito, intrincado con otro mayor de asesinato cuasi judicial, donde tiene todo que decir el matón a sueldo, cubreculos Obregones. Pero claro, la víscera catódica, con el griterío incorporado y la desfachatez por bandera han visto en esta historia la oportunidad de escarnio perfecta. De ser cierta la llamada y la petición violentada de Anita O. al pídeme-que-yo-le-pongo-el-ojo-a-la-virulé es algo que debe dirimirse en los tribunales competentes. Aunque los latidos corazoneros no dejan escapar ni media. Aunque sí Cantizano, con su presunta homosexualidad aireada y desarmarizada, que no quiere declarar ni en su programa, perdiendo audiencias millonarias pero generando más morbo al hecho delictivo y su variante en el océano petardo.
Sea como sea, maten a quien maten, insulten a quien insulten... La realidad televisiva deja mucho o más que desear. Parece que el rizo está suficientemente rizado, pero la verdad absoluta es otra, que nunca es suficiente y que lo peor está por llegar.
¿Qué será lo próximo? ¿Anita y los ochenta matones?

sábado, 17 de mayo de 2008

¡No con mi dinero!



Día sí, día también nos topamos con la decadencia de la televisión pública. Podemos entrar en análisis varios, pero lo que está claro es que aquí el problema es más que de fondo. Poco deben saber de televisión los mandamases del mal llamado ente cuando programan peor que una tele localista de cuarta regional. Apuestan por productos que, buenos o malos, no saben promocionar ni integrar en las parrillas (dos), con lo que caban su propia tumba de audiencia.
Hace ya tiempo que el espectador medio dejó de recurrir al referente de la uno y dos, en vista de sus malos resultados. Me niego a creer que se debe, en realidad, a su perfil de público. ¿Acaso los pogres nunca ven la caja tonta? No, debe ser que son tan intelectualoides que no se enchufan. Me río de Janeiro. El tema es que desde que lo sociata está al mando el ídem dejó de lado la propuesta pública, y eso que no han hecho mucha progresía propiamente dicha. Pero claro, antes el modelo era de lo rancio, de Anas con siete, de Urdacis encorbatados, de Noches que Apestan y series B. Tremendo constatar que ése es el perfil mayoritario de la pública, porque no imagino a Botella y secuaces siguiendo esa programación tan gaviota ella...
Últimamente asistimos a las migajas, al deshilachado temporal de la dualidad que pagamos con nuestros impuestos. Y por ahí no paso. Encima para que hagan sangrías con el personal y amañen los accesos a los ilusos opositores. Triste, no, lo siguiente. Como el plantel de nuevos productos. Retiran sin dar tiempo esa serie insulsa, encabezada por el supuesto chico Rueda. Fuera de lugar, su nombre, del todo premonitorio. Y ahora anuncian otro invento danzarín, con la ceja de Sobera bien levantada. Esperemos que sea lo único que empine el buen vasco.
Pero más allá de eso, es triste el mal trato al que someten a series de calidad como Mujeres Desesperadas, Perdidos, Reunión, Sobrenatural... No saben el producto que tienen entre manos y lo relegan a horarios o repeticiones imposibles. Confundiendo al espectador y generando un patetismo impropio. Me duele, me enerva y me indigna.

Por una televisión pública de calidad, no enchufes TVE.

jueves, 8 de mayo de 2008

Lo, lo, lo



Cómo están las cosas catódicas. Estoy por tirarme de los pelos de las antenas y acabar electrizado ante el panorama de ridiculeces varias que pueblan nuestra parrilla con peligro de contaminación masiva. Las nuevas ediciones de Operación Tormento y CutreModeli son heavys en sí mismas, con protipos/as de hacer zapeo o apagado ad infininitum. Pero encima sigue dando guerra esta reyerta contra la intimidad que dice jugar con las vidas de unos ilusos que por dinero se someten al polígrafo y enseñan sus vergüenzas. Las preguntas de ayer, incidiendo en masturbaciones en casetas de perro y multiorgasmos me parecieron más que innecesarias. Qué pena que la presentadora enchufada del canale chincue se preste a poner rostro a este vertedero amarillo fuerte.
Pero es que los colmos nunca son suficientes. Estos días asistimos atónitos o beodos a la polémica de la tanqueta de Leganitos, la mujer de la unicanción que ahora quieren tirar por los suelos. Nunca un par de letras dio tanto juego y un premio mayor en la UE, pero ahora los aliados de la campaña marketiniana del todo vale quieren arruinar el poco prestigio de la doña. Y claritito, ella se ha puesto como una foca monje defendiendo lo suyo con uñas, dientes y taconazo al ristre. Quién es un pasayo y sus payasadas para negar su victoria. ¿Qué hubo tongo? ¿Cuándo no lo hubo? Pero el valor que reinvención y de diva en la memoria colectiva nadie se lo puede arrebatar a María Victoria de los Ángeles. Aunque ya sabemos cómo se las gastan algunos, que dicen ser adalides del sentido del humor y lo que practican es un grueso ídem, que llega a dejar en evidencia sus estrategias. Y es que, antes o después, sale a relucir lo peor de cada uno. Ya sea en un canal de mass media que una minoría de regalo estatal.
Así que la parrilla está que trina con tanto episodio de tensión. Las cifras de audiencia se vuelven locas. Los números no cuadran y en los despachos algunos mandamases empiezan a estar nerviosos. Se avecinan tiempos de más caña, todo sea para comprobar el umbral real de este país adosado a la pandereta. Y aunque algunos pretendan vender la imagen de lo blanco nuclear, reinventando o reventando formatos, no hay nada que hacer. O casi nada. Pintan malos tiempos y puede que lo importado nos salve. Porque ya es triste que las nuevas series sean copiadas de otras de su rango, con lo cual el talento parece haberse tomado unas vacaciones indefinidas. O lo mismo está haciendo cola para hacer trabajo o pensando si aceptar unas prácticas o un proyecto de salario prometido...
Si es que lo audiovisual está muy mal.

jueves, 1 de mayo de 2008

Parrillada vaciada



El calendario nos trastoca a todos y los programadores de televisión no se escapan de festividades y puenteces varias, pero se olvidan de los sufridos inmóviles que permanecen ante la rutina catódica. Aunque la realidad es diferente y ante los ojos aparece una pantalla bajo mínimos, de rellenos y refritos imposibles. Por no hablar de esas películas rescatadas del baúl de las sandeces pseudo-cinematográficas. Todo en un auténtico despropósito para el televisor que no tiene más remedio que cultivarse de otra forma más útil que ante la cutrería de retransmisión en falso directo.
En estos días puentiles nos esperan repeticiones de cazatalentos en humillación constante, de ilusiones en caja tonta, de noticias de las desnoticias, de surrealismos cubre huecos programáticos, de revisiones de lo peor y más grueso, de chismorreos de cuarta y de retransmisiones de la vacación ajena ante el tiempo dictatorial. Unos emplayados, otros encajonados.
Todo sea por acercarse a la miseria que alberga este medio televisivo que decae en su propio fondo. Alguien en heroicidad tendrá que bajar a rescatarlo con sus infecciones y dolencias cuasi crónicas. Enfermedades sin cura y al aire en estas jornadas de la nada, del limbo de bienvenida mayera.
¿Pero quedarán trabajadores en las cadenas? Si les hay, feliz día por serlo. A ti, también. Pero hagas lo que hagas ponte TDT.

lunes, 28 de abril de 2008

CutreModeli DosMilPocho



Vuelve la pasarela del surrealismo catódico. Esta vez en alta mar para pasar por agua las lágrimas y los cuerpos enjuntos de los aspirantes a índice de masa corporal bajo mínimos. Es la tristeza del mal planteamiento de un concepto de programa que podría dar demasiado de sí. Pero a la vista de las caras, caretos y indifinibles rostros de los nuevos protagonistas del invento del tacón me temo el peor de los resultados. Ni la mezcla entre varones y varonas, entre hormonas y egos, entre espinillas y celulitis, entre testosteronas y estrógenos... se antoja motivo suficiente para degustar el plato de sobremesa entre posados imposibles y estilismos de baratillo antichic.
Aplaudo la transición de profesores o antital, pero es que la elección no es para tirar cohetes ni un buen flash. Seguro que los cazadores de carnaza zappinera se frontan las manos ante la llegada de nuevos entes de freakismo en dosis brutas. No sólo algún cutremodeli mariquitísima, también un profesor hecho vintage y con un estudiado yoísmo de vómito. Sí que me felicito por la oportunidad de tener una cara nueva al frente del despropósito de modé, una canaria bien plantada y de buena dicción que lo tiene fácil para superar el estilo rancio y despersonalizado de esa mujer nacida para procrear que un día quiso ser modelo y al siguiente insistió hasta poner rostro de frígida audiovisual al reality de la belleza desfilante.
Aunque el tiempo puede derrocar muros de ediciones olvidables y de ganadoras invisibles. Será difícil que cubra el hueco triunfal de esos danzarines ansiosos de fama. Los mismos que ya cardan la lana y acumulan la misma en la previsión de recitales coreográficos que nos va a tocar sufrir. Si es que en este país de pandereta lo de exprimir se lleva siempre a la máxima expresión.

Rebélate, tú sí eres un modelo. Quizá solo de persona, pero menos da una piedra.

lunes, 14 de abril de 2008

Nada más que la verdad



Si creemos que el umbral del estercolero ha llegado a su cima máxima, nos equivocamos. La perversión de la televisión sin fronteras siempre viene a demostrarnos que lo peor es poco y que el término más se antoja infinito. La basura campa a sus anchas y por mucho barrido o limpieza de cara siempre aparece un motivo mayúsculo para llevarse las manos a la cabeza.

Cuando estábamos huérfanos del pérfido polígrafo, viene un mandamás con ganas de ese más oscuro y nos regala una ración de rancismo audiovisual. Lo triste es que seres anónimos con una vida de cara a su galería se sometan a las cámaras para airear miserias e intimidades sonrojantes ante una audiencia necesitada de lo grotesco. Sus páginas de lo grueso, de lo invisible, de lo surrealista o patético enfocado con la maldad del morbo comecocos.

Más triste es que un equipo de profesionales, con una presentadora de dentadura sobrexpuesta, tenga que defender un invento innecesario de garras cuestionables. Peor es saber que hay espectadores que se apuntan al festín de la víscera y de lo risible, en un ejercicio de hipocresía sin igual. Cualquiera en el sofá de las verdades alteradas sufriría tan catarsis que ni una chequera de ceros a la enésima potencia justificaría.

Parece que nunca tenemos suficiente y que la exposición continuada de los horrores propios y ajenos nos insensibiliza sin remedio.

Por la dignidad, una televisión más arcoiris, menos claroscura.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Tu talento sí que vale



Los ciclos televisivos son perversos. Cuando alguien encuentra la gallina de los huevos de oro algo se altera en el corral para encontrar a una clónica que sepa estar a la altura o supere al original. Así que los formatos se diluyen y las calcamonías se extienden por las parrillas, consiguiendo un efecto de saturación en la audiencia que consigue el declive del éxito.
Tras el boom del corazón infartado, de los cantantes de karaoke con ínfulas de disco de diamante, de las cámaras ocultas sin vergüenza, de los polígrafos de ridiculez supina... Ahora asistimos a la fiebre por el anonimato con minuto de gloria vía casting. Palabra anglo que se ha instalado en el imaginario colectivo y de relación directamente proporcional con la fama. No siempre, doy fe. Pero el concepto se ha extendido cual mancha de aceite para que salgan de su cueva los talentos patrios. Sin límites, sin concesiones, con caradura, con sentido del deshumor y con la fantasía triunfal por bandera.
La dispusta se libra cada semana entre dos programas de cadenas que sólo tienen un dígito de diferencia, Cuatroº y Telecinco, que cada una en su estilo tiene su espacio de estrellitis aguda. Entre los talentos de uno y las valías de otros, conforman un panorama en el que se dejan ver gentes con dones diversos y cuestionables. Unos defienden el glamour y la originalidad sin imitaciones, otros pasean la mofa por el escenario y un sentido grueso del espectáculo. Aunque ninguno ha estallado en audiencia, sí tienen los suficientes sufridores mandamensajes y llamadas sin fin que justifican la reedición del show. Serán los familiares de todos los soñadores de la gloria caída del cielo catódico.
Pero no siempre llueve a gusto de todos. Y debes saber que no sigues con nosotros.
¿Cuándo es el siguiente casting?

lunes, 17 de marzo de 2008

Infarto televisivo agudo



"Lo estamos perdiendo. Pero, parece que este corazón quiere seguir latiendo. Parece que de tanto latir estaba cansado pero aún mantiene la llama de la vida catódica".

Ésta bien podría ser la dramatización del filo de la navaja audiovisual del género rosa fucsia, demasiado amarillo en este siglo XXI. En pocas semanas hemos asistido a los funerales insólitos de importantes tótems del corazoneo en pequeña pantalla. La sorpresa vino por el adiós a un tomate cuya salsa ya producía vómitos incontrolables. Le siguió ese aroma exiguo a número 4, que hacía de las tardes una amalgama poco alternativa. Ahora le ha tocado a ese invento de trío vespertino con morralla de impacto y chillidos de vena agigantada. Antes fue la muerte de la travestida noche sabatina de dolce vita antes son de salsa gritona. Pero la primera defunción de hito telebasurero fue la de aquella tómbola con papeletas de insulto y agravio personificado.
En este contexto sólo unos pocos resisten, pero necesitan de un tono más amable de hola corazones o amiguismos previopago para que no haya sobresaltos ni preguntas mamporreras. Y es que en estos escasos supervivientes de lo rosa prima el periodista con estrellistis y pase vip a las vidas famosiles, como testigo exclusivo de los dimes y diretes de las celebrities bizarras. Un querer y no poder, porque no siempre el peloteo indiscriminado tiene el efecto que el público cotilla desea. Pero todo sea por la propia imagen.
Y en este mar en calma de corazones partíos siguen vivos y coleando los hipócritas robahistorias y chismosos del mal gusto y la caricatura bazofiante que se saben lo que se hacen, pero que olvidan del trabajo ajeno. Su proceder es vil y cruento, pero como se apañan entre la minoría aupada por mandamases con posibles pueden hacer lo que les salga del guión.
Pero a todo esto, mi corazón sigue sin latir. Qué narices me importa que el de Paquirrón sea un hostal de bajo coste.
Injusticias divinas, que diría Carmina.

viernes, 22 de febrero de 2008

ReVote



Cuando el remedio no es posible y la enfermedad se convierte en crónica, el problema queda inserto en nuestras vidas per secula seculorum. Es lo que ocurre con la campaña política, que comenzó oficialmente esta media noche, pero que su realidad se remonta cuatro años. Ahora entramos en el principio del fin para que la pescadilla que se muerde la Moncloa vuelva a activarse. Un no parar de declaraciones cruzadas, vídeos marketinianos para dar en la línea de flotación al contrario (el de IU con quemas reales, muy cutre pero se vende solo) y entrevistas con levantamiento de ceja o fanfarroneo populista. Pero no es todo, con la tradicional y obsoleta pegada de carteles se suman más mecanismos de captación alienados, como el buzoneo electoralista o la cercanía impostada de militantes a la caza desesperada de apoyos que sumen votos. Todo un despliegue de razones de comecocos para desoír las encuestas y dar la vuelta a una tortilla, hoy por hoy revuelto de rosas y gaviotas.

En el plano catódico vienen por delante unas semanas más que intensas, de especiales entre especies politizantes. Anoche abrieron fuego los espadas económicos, tuerto Solbes y riquísimo Pizarro, que desplegaron su sosez televisiva y su escaso enganche. Matías Prats no sabía cómo echar leña al rifirrafe porque sus posturas petulantes o insignificantes no lograban empatías. Así que todas las naves se quemarán en los debates a dúo de Zapatero y Rajoy. El lunes, el primero, no sin polémica por la negación de Antena 3 y Telecinco a plegarse a los intereses de la Academia de TV, responsable del evento cruzado cual sujetador mágico. Sólo entonces se espera que, de verdad, se hinchen las venas de los números uno, los llamados a ser nuestros máximos dirigentes. No quiero pecar de pitoniso de baratillo pero intuyo sin ánimo de equivocación a que el resultado final será un programa sinsorgo, en el que zigzagearán entre argumentos sin entrar en harina ni mojarse como corresponde. Y es que el par no es muy afanoso en lo mediático. Eso sí, tendrán que llevar bien puestos los micrófonos y controlar escapes sonoros sonrrojantes.

Y al final, visto el panorama, lo más divertido es el show montado por Eva Hache y su programa cuatrero, que de la nada se ha montado una campaña mediática y con ganas de sorna. Si tienen votos demostrarán que el poder catódico no conoce límites. El éxito desmesurado e injusto de Rodolfo Chikilicuatre para Eurovisión canta por sí mismo. Unos votos de dudoso gusto, pero que dentro de lo que cabe no responden a una hipocresía ni a una mentalidad obtusa y neandertal, como los que respaldan muchos que el 9 de Marzo irán a las urnas.

Por un voto justo, serio y futurista. El pasado siempre vuelve (para mal).

martes, 19 de febrero de 2008

Sin chulazos no hay paraíso



Algo está cambiando. Si la paridad igual supuestamente la guerra de sexos en el ámbito político, la televisión está saliendo del armario y dando cancha a hombretones para disparar líbidos y hormonas varias. Y es que no todo iba a ser la pechonalidad desbordada, también la pantalla reclamaba más testosterona y visiones masculinizantes de aúpa. Hoy en día cualquier serie de corte medio tiene un galán de cortar la respiración para captar a público femenino y homosexual. Así se comen más trozos de la tarta y las carpetas preadolescentes tienen más ídolos pop. Una realidad propia del papel colorista y acnéico traspasada a los frames catódicos, con puesta en escena de muscolosidades ampulosas, rostros apolíneos y actitudes de pisotón. O pistolón.

El líder hoy por hoy de esta corriente es el inigualable Miguel Ángel Silvestre, del que se podrá cuestionar su valía interpretativa, pero no su belleza de potencial infinito. En persona doy fe de que gana y las babas acaban en el suelo, porque más allá de tendencias y gustos amatorios él hace de la conquista su día a día. Y la pantalla es el mero reflejo de su proyección como héroe bello y más que comestible. No es el único, le siguen a la zaga Michel Gurfi, Hugo Silva, Mario Casas, Israel Rodríguez, Javier Pereira, Martin Rivas, Yon González, Alejo Sauras... Todos lucen más que cachas a la mínima ocasión. Los guionistas saben que sus desnudos se cotizan a precio de oro y a más cacho de carne expuesto, más crece el deseo global y el impulso compulsivo de destapar todo sobre el mocetón.

No es una actitud feminista, ni mucho menos. En realidad a veces responde a un machismo mal entendido que sirve en bandeja unos cuerpos, unas bellezas de quita y pón, como excusa al uso desmoralizante que de la mujer se ha ejercido amén de los siglos. Ahora sabe a mucho, lógico, porque no hay prácticamente modo de comparación con otras épocas de visibilidad machirula. Así que tampoco es cuestión de aplaudir el fenónomo (o los ídem). Basta con alegrarse la vista o los sueños eróticos...
It's raining men!!! Aleluya!!!